Sobrevivir a ayer, fue algo que no creí que se pudiera lograr, pero estoy segura que si no hubiera ido a Operativa hubiera salido ilesa de la fecha fatal. Porque no pasamos clases y fui en vano, pero en otras circunstancias lo primero que hubiera hecho era ir a cualquier tienda a ver porquerías, y ni la visita al hospital hubiera mandado al diablo mi ánimo.
Por cierto que la visita fue medio horrible, para empezar el calor más horroroso invadió la ciudad y me fastidió hasta el cansancio, luego que tenía tantas de ganas de salir corriendo a mi casa pero mi conciencia no me dejaba, algo me decía que sí o sí tenía que ir al hospital, y me pasó lo que me pasa cuando veo hacia abajo siempre que estoy a más de 2 metros de distancia, me dio la fobia, comencé a tener la sensación de vació en la boca del estómago, luego vinieron las nauseas mientras me acercaba más al lugar, hasta que las piernas me temblaron y casi caigo del temor, ya a dos cuadras lo único que quería hacer es estar en otra parte, y para no cambiar de opinión decidí no hacer caso a nada en absoluto, a nada ni a nadie, mientras todo parecía llamar mi atención y finalmente me sentí algo segura ya estando en frente del mapa de ubicación a la entrada del hospital, busqué Gastro y en la puerta del mismo recordé que cuando estaba en cole fuimos a visitar a uno de los sacerdotes en ese mismo lugar, pero así mismo me vino la desesperación de no encontrar la sala donde estaba mi tía, hasta que tuve que sentarme un rato y aclarar mis ideas, pensando en que talvez mi tía me reprocharía el no haberla ido a visitar antes, y luego armada de lo último de valor que me quedaba subí las escaleras y me perdí un cacho buscando su sala, hasta que la encontré y pasé con ella dos horas sin despegarme de su lado, me sentí mejor a excepción del calor que hacía ahí adentro, cuando tuve que irme eso si me hizo sentir bien, estaba muy feliz de no tener que volver, porque ahora si en serio no quiero volver
La conciencia me vino hasta esta mañana y pené que debo cuidar muy bien a mi mamá para que no le pase lo que a mi tía, yo en serio no soportaría ver a mi mamá en esa situación, ella odia estar sin hacer nada y metida en un hospital ella preferiría enloquecer, en resumen mi visita al hospital fue la dosis de valor que le hacía falta a mi semana
Por lo del 21 de septiembre, terminé muy a mi pesar pensando en mi obsesión enfermiza y en como es que para él nada y yo somos la misma vaina, lo que me recuerda a la frase que oí en punto extremo
“espero que tu amor por mí sea ciego,
pues el mío por ti no lo es"
Por cierto que la visita fue medio horrible, para empezar el calor más horroroso invadió la ciudad y me fastidió hasta el cansancio, luego que tenía tantas de ganas de salir corriendo a mi casa pero mi conciencia no me dejaba, algo me decía que sí o sí tenía que ir al hospital, y me pasó lo que me pasa cuando veo hacia abajo siempre que estoy a más de 2 metros de distancia, me dio la fobia, comencé a tener la sensación de vació en la boca del estómago, luego vinieron las nauseas mientras me acercaba más al lugar, hasta que las piernas me temblaron y casi caigo del temor, ya a dos cuadras lo único que quería hacer es estar en otra parte, y para no cambiar de opinión decidí no hacer caso a nada en absoluto, a nada ni a nadie, mientras todo parecía llamar mi atención y finalmente me sentí algo segura ya estando en frente del mapa de ubicación a la entrada del hospital, busqué Gastro y en la puerta del mismo recordé que cuando estaba en cole fuimos a visitar a uno de los sacerdotes en ese mismo lugar, pero así mismo me vino la desesperación de no encontrar la sala donde estaba mi tía, hasta que tuve que sentarme un rato y aclarar mis ideas, pensando en que talvez mi tía me reprocharía el no haberla ido a visitar antes, y luego armada de lo último de valor que me quedaba subí las escaleras y me perdí un cacho buscando su sala, hasta que la encontré y pasé con ella dos horas sin despegarme de su lado, me sentí mejor a excepción del calor que hacía ahí adentro, cuando tuve que irme eso si me hizo sentir bien, estaba muy feliz de no tener que volver, porque ahora si en serio no quiero volver
La conciencia me vino hasta esta mañana y pené que debo cuidar muy bien a mi mamá para que no le pase lo que a mi tía, yo en serio no soportaría ver a mi mamá en esa situación, ella odia estar sin hacer nada y metida en un hospital ella preferiría enloquecer, en resumen mi visita al hospital fue la dosis de valor que le hacía falta a mi semana
Por lo del 21 de septiembre, terminé muy a mi pesar pensando en mi obsesión enfermiza y en como es que para él nada y yo somos la misma vaina, lo que me recuerda a la frase que oí en punto extremo
“espero que tu amor por mí sea ciego,
pues el mío por ti no lo es"
Por lo que se refiere a extremo, este año no habrán premios ROCK AND BOL por falta de apoyo, o sea que macana
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